Salsa de Barbacoa Mango-Habanero, para valientes!!!

Para gustos los colores, se suele decir. Este es también aplicable en la barbacoa. Solemos asociar las salsas de barbacoa con sabores avinagradas o dulces, con sabor a humo o ketchup. Pero hay un espectro enorme de salsas que pueden acompañar nuestra creaciones cárnicas y vegetarianas asadas.

He aquí una salsa, una de mis favoritas, que cabe dentro de esta definición de salsa no convencional. Ojo, es para valientes, porque pica, y mucho. Pero los sabores exóticos del mango y el zumo de piña combinan a la perfección con el picor casi ‘letal’ del chile habanero. Os animo a que la probéis, no solo para acompañar en barbacoas, sino en un sinfín de alimentos.

Ingredientes (para ¾ litro)

  • 1/2 cebolla grande
  • 5 dientes de ajo (consejo, para que no repitan, quitar el corazón verde del ajo, cortándolos por la mitad)
  • 4 chiles habanero
  • 8 chiles normales (los rojos pequeños)
  • 2 chiles jalapeños (opcional)
  • ½ taza de vinagre de manzana
  • 1 cucharadita de sal marina
  • 1 cucharadita de pimienta negra machacada
  • 2 mangos maduros
  • 1 taza de zumo de piña
  • 2 limas
  • 3 cucharadas de Miel
  • Sirope de jengibre ((opcional)

3 o 4 botellas pequeñas vacías que se pueden cerrar (yo suelo usar las botellas como las de la foto. Las venden en el bazar chino y son baratas.)

salsa bbq mango habanero

Preparación

Pelar la cebolla y dejarla en capas. Lavar los chiles y quitar los vástagos. Pelar los ajos y quitar el brote del corazón del ajo (opcional). Calentar una sartén y asar cebolla, chiles y ajos. Cuando tengan el exterior algo carbonizado, meter en una batidora, junto con el vinagre, la sal y la pimienta, y batir hasta obtener una pasta espesa.

Añadir los 2 mangos troceados y ¾ de taza del zumo de piña y volver a batir. Añadir el zumo de las limas. Comprobar por sal y pimienta y, eventualmente, corregir.

Añadir la miel y, si gusta, el sirope de jengibre. La salsa queda muy rica sin la jengibre, pero a mi me gusta el frescor y el toque exótico que aporta a la salsa.

Volver a batir y pasar por un colador con la ayuda de una cuchara. Es algo laborioso, pero muy necesario para quitar las pieles y pepitas de los chiles.

Después de colar la salsa, volver a calentarla. Ahora añadir el resto del zumo de piña y dejar reducir un ¼. Corregir nuevamente por sal y pimienta.

Retirar del fuego, dejar enfriar y verter en botellas.

Consejo: si se echa en la botella caliente hasta arriba y se cierra enseguida, la salsa podrá guardarse hasta 2 o 3 meses en un sitio fresco y oscuro, por ejemplo la nevera o una despensa.

¿Qué os ha parecido esta salsa? Nos gustaría saberlo. Dejar vuestros comentarios abajo o enviándonos un email a: chef@barbacoaperfecta.com